Laia Molins
lunes, 17 de octubre de 2016
EL PODER DE LA GRATITUD
jueves, 6 de octubre de 2016
POESÍA EN ACTITUD POSITIVA
EL ÉXITO EMPIEZA CON LA
VOLUNTAD
Si piensas que estás
vencido, lo estás.
Si piensas que no te atreves, no lo harás.
Si piensas que te gustaría ganar,
pero no puedes, no lo lograrás.
Porque en el mundo encontrarás
que el éxito comienza con la voluntad del hombre.
Todo está mal en el estado mental.
Porque muchas carreras se han perdido
antes de haberse corrido,
y muchos cobardes han fracasado,
antes de haber su trabajo empezado.
Piensa en grande y tus hechos crecerán.
Piensa en pequeño y quedarás atrás.
Piensa que puedes y podrás.
Todo está en el estado mental.
Si piensas que estás aventajado, lo estás.
Tienes que pensar bien para elevarte.
Tienes que estar seguro de ti mismo,
antes de intentar ganar un premio.
La batalla de la vida no siempre la gana
el hombre más fuerte, o el más ligero,
porque tarde o temprano, el hombre que gana,
es aquel que cree poder hacerlo.
Rudyard Kipling
Si
Si piensas que no te atreves, no lo harás.
Si piensas que te gustaría ganar,
pero no puedes, no lo lograrás.
Porque en el mundo encontrarás
que el éxito comienza con la voluntad del hombre.
Todo está mal en el estado mental.
Porque muchas carreras se han perdido
antes de haberse corrido,
y muchos cobardes han fracasado,
antes de haber su trabajo empezado.
Piensa en grande y tus hechos crecerán.
Piensa en pequeño y quedarás atrás.
Piensa que puedes y podrás.
Todo está en el estado mental.
Si piensas que estás aventajado, lo estás.
Tienes que pensar bien para elevarte.
Tienes que estar seguro de ti mismo,
antes de intentar ganar un premio.
La batalla de la vida no siempre la gana
el hombre más fuerte, o el más ligero,
porque tarde o temprano, el hombre que gana,
es aquel que cree poder hacerlo.
Rudyard Kipling
Este CUENTO relata
como todo depende nuestra percepción, hasta NUESTRA FELICIDAD. Podemos ver la
botella medio vacía y no nos permitiremos ser felices hasta conseguir lo que
creemos que es lo que nos dará la felicidad, algo externo a nosotros y que en
ese momento no tenemos, o la botella medio llena, ser agradecidos de lo que
tenemos, ser felices por tenernos a nosotros mismos y lo que ya tenemos, solo
desde el agradecimiento conseguimos nuestros objetivos.
ESTA ERA UNA VEZ un rey que estaba en busca de la felicidad ya que aun
cuando tenía todos los placeres a su alcance debido a su inmensa riqueza,
siempre se sentía vacío y nunca estaba satisfecho con lo que poseía. Tal era su
infelicidad que admiraba a uno de sus sirvientes más pobres, que sin importar
su condición económica, irradiaba dicha y gozo sincero por la vida.Motivado por
lo anterior, fue con el sabio del reino a solicitar su consejo y le pregunto:
¿Cómo es posible que uno de mis sirvientes, aun siendo pobre sea más feliz que
yo, el gran rey? El
sabio hizo una pausa y le contesto: Para poder explicarte la razón de tu
infelicidad y de casi todos los hombres, necesito que comprendas EL EFECTO 99. ¿Y
qué significa eso? pregunto el rey. Para que lo puedas comprender necesito que
consigas un costal con 99 monedas de oro. Ya que lo hayas conseguido ven y
podré explicarte. El Rey ni tardo ni perezoso fue de inmediato a conseguir lo
que el sabio le había pedido y regreso con el. El sabio le dijo que lo que
seguía para poder comprender EL EFECTO 99 era que siguieran a escondidas al
sirviente hasta su casa, cosa que hicieron esa misma noche. Cuando
el sirviente entro a su casa, el sabio puso el costal con las 99 monedas en la
entrada de su casa, toco a la puerta y corrió a ocultarse junto con el rey. Cuando
el sirviente salió, vio el costal, lo recogió y se metió de nuevo a su hogar.El
sabio y el rey prosiguieron a espiarlo desde la ventana. Cuando
abrió el costal, el sirviente quedo asombrado con su contenido, estaba encantado
y sin perder tiempo comenzó a contar todas las monedas. Cuando terminó el
conteo, se rascó intrigado la cabeza y comenzó de nuevo el conteo ya que el
suponía que le hacía falta una moneda para completar las 100. Al
terminar el segundo recuento el sirviente se desespero y comenzó a buscar
debajo de la mesa sin rastro alguno de esa moneda ?perdida? por lo que comenzó
a angustiarse. Fue
entonces cuando el sabio le dijo al Rey: Te das cuenta, eso es justamente a lo
que me refería con el efecto 99. El sirviente, al igual que tu, han dejado de
valorar la mayoría de sus bendiciones para enfocarse en los pequeños detalles
que "creen" les hacen falta. En ello radica la infelicidad del ser
humano.
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